El médico era su ex… así que él entendía las fechas.

La puerta se abrió.

Se oyeron pasos rápidos que se acercaban.

Un hombre entró, se frotó las manos con gel desinfectante, intercambió unas palabras con el personal y luego se bajó la mascarilla para hablar con claridad.

Chloé dejó de respirar.

Ethan Chen estaba de pie al pie de su cama.

Su exmarido.

Por un instante, pensó que el dolor la había vuelto loca.

Lo había visto tantas veces en sus pesadillas que tardó varios segundos en aceptar que aquel rostro era real.

Los mismos ojos oscuros, más hundidos que antes.

La misma mandíbula tensa.

La pequeña cicatriz bajo su barbilla, la que se había hecho en la facultad de medicina tras una agresión nocturna y que había disimulado durante semanas para no preocuparla.

El mismo hombre que la había besado en la nieve, en el estacionamiento de una cafetería universitaria, prometiéndole que su vida nunca sería ordinaria.

El mismo hombre que, tres años después, le había pedido el divorcio en la cocina mientras ella decoraba la tarta de cumpleaños de su madre.

—Chloe —susurró.

Su nombre escapó de sus labios.

Otra contracción la abrumó antes de que pudiera reaccionar.

Ella gritó y le aplastó la mano a Linda.

La enfermera hizo una mueca, pero no retrocedió.

—¿Se conocen? —preguntó, alternando la mirada entre Chloe y Ethan.

Chloé soltó una risa sin alegría.

“Estábamos casados.”

Hasta que decidió que su madre sufría más que yo porque me había atrevido a pedir límites.

Ethan palideció.

“Chloé, yo…”

“No hagas eso.”

Su voz temblaba, pero sus ojos permanecían fijos en los de ella.

“Ahora no.

Trae a mi bebé al mundo.

Bajó la mirada hacia su estómago.

Y ella presenció el momento preciso en que la verdad lo golpeó con toda su fuerza.

Sus pupilas apenas se movieron.

Sin embargo, su rostro cambió por completo.

Las fechas coincidían.

Su último

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