Las venas visibles y dilatadas,
la sensación de opresión o dolor leve,
así como el oscurecimiento de la piel alrededor de las venas, son signos de
varices. Estos síntomas suelen ser leves al principio, pero pueden empeorar con el tiempo si no se tratan. En etapas avanzadas, las varices pueden provocar complicaciones como la trombosis venosa profunda (formación de coágulos sanguíneos) o, con menos frecuencia, una embolia pulmonar.
¿Cómo se tratan las venas azules visibles?
Si sus venas son visibles por razones naturales (piel fina, ejercicio), no hay de qué preocuparse. Sin embargo, si se trata de venas varicosas, se pueden considerar tratamientos específicos.
Medidas sencillas para la vida diaria:
El ejercicio regular favorece la circulación sanguínea;
evite estar sentado o acostado durante periodos prolongados;
use medias de compresión para favorecer el retorno venoso.
Posibles tratamientos médicos:
Existen diversos tratamientos médicos para las varices existentes:
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