3. Decoloración (pies azules, morados o pálidos)
Un tinte azulado o morado puede indicar un suministro bajo de oxígeno.
Los pies pálidos o de color ceniza pueden indicar una circulación sanguínea reducida.
4. Entumecimiento u hormigueo
La disminución del flujo sanguíneo puede provocar hormigueo o entumecimiento.
Esto puede empeorar con la actividad física y mejorar en reposo, lo que podría ser un signo de enfermedad arterial periférica (EAP), que a menudo se asocia con enfermedades cardíacas.
5. Heridas o úlceras que no cicatrizan.
La mala circulación sanguínea puede impedir que incluso los cortes pequeños cicatricen.
Las úlceras crónicas o las heridas que no cicatrizan bien en los pies son una señal de alerta, especialmente en personas con diabetes.
6. Dolor al caminar (claudicación intermitente)
El dolor o los calambres en los pies o las pantorrillas al caminar pueden indicar una enfermedad arterial oclusiva periférica (EAOP).
Este es un fuerte indicador de futuros eventos cardiovasculares, incluidos ataques cardíacos.
Nota importante:
Estos síntomas no significan necesariamente que un ataque cardíaco sea inminente, pero sí indican que su sistema cardiovascular podría verse afectado.
Qué hacer si nota estos síntomas:
– Busque atención médica inmediata, especialmente si los síntomas son nuevos o empeoran.
– Presta atención a otras señales de alerta de un ataque cardíaco, como dolor en el pecho, dificultad para respirar, fatiga o mareos.
– Hágase un control de la presión arterial, el colesterol, la diabetes y la función cardíaca.