Elige productos de limpieza con pH neutro que respeten el equilibrio natural de tu piel. Presta especial atención a los pliegues cutáneos (axilas, debajo de los senos, entre los dedos de los pies) y seca bien la piel después de cada limpieza. Una exfoliación semanal o un baño de vapor pueden ser muy beneficiosos.
La elección inteligente de textiles
: Evita los materiales sintéticos que retienen la humedad; opta por el algodón, el lino y otras fibras naturales que permiten que tu piel respire y limitan el crecimiento de bacterias que causan mal olor.
Beber suficiente agua: la clave para una piel sana
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